jueves, 6 de octubre de 2011

5

Amores de madrugada,

traiciones tardías al amparo

de la barra del penúltimo bar

y el cerco de palabras sin sentido,

sonrisas falsas que pretenden

desnudar sin compartir

mas allá de la piel.


Mientras Dylan canta like a rolling Stone;

yo ruedo hacia futuros improbable

y las olas regresan y se marchan

al amparo de leyes físicas

caducas y obsoletas.


Puedo verte, lejana distante

en los espejismos de mi locura;

fugaz delirio de amor enajenado.


Contagio el horror que imaginé

cuando supe leer el ``the end´´

en los créditos de mi metamorfosis.


Una vez tuve un sueño

y creí tener una visión.

Vidente en paro me encuentro

en otra dimensión alternativa,

en el zaguán de la derrota,

en el eterno verso inconcluso.


El llano trayecto sin ruta

emerge de la tierra húmeda

que despierta lentamente bajo mis pies.


Me atrapa en corrientes

que fulminan mis pasos

y ciegan mis ojos, mi razón.


Surco el umbral del dolor

con palabras inapropiadas.

Las miradas se vuelven hacia mi

sorprendidas por mi falta de consciencia

o hastiadas de un discurso

incomprensible y aburrido.


Callo, me escondo en la maleza,

me embarco en travesías

por mares aun inexplorados

buscando una tormenta

y una isla desierta

y un Robinson sin viernes,

sin calendarios.

No hay comentarios:

Publicar un comentario