Mi sueño se parece a las aves
que alzan el vuelo y se alejan
siguiendo las curvas de los ríos
por corrientes que erosionan
las raíces y el duro suelo
del mapa de papel mohoso
y el anticuado calendario.
Mis delirios alados
alcanzarán un océano
de esperanzas ajenas y olas
de sonrisas transitorias.
Amarán espejos camuflados
y en la dulce fantasía
enterraran la hipocresía bajo
la sucia tierra de la falsedad.
Morderán almas en shock
y contagiaran la rabia
de los melancólicos crónicos;
depresivos finales en atardeceres
rojos, como la sangre
surcando los corazones rotos.